jueves, 28 de mayo de 2015

Camino

Hablaba hace algún tiempo con una amiga sobre un proyecto y lo hacíamos al pie de la sierra, al inicio de un camino casi perdido por la falta de uso.
Me contó la absurda idea de alguien que había propuesto poner lozas para mantenerlo abierto. 
En aquella ocasión me dijo algo que tomé como normal pero que ahora adquiere un significado distinto, me dijo que "para mantener abierto un camino solo era necesario que se caminara por él."
 Me vino este detalle a la cabeza al escuchar hace ya algún tiempo al, para mi indeseable, primer ministro francés Manuel Valls.
Hijo de españoles al que los niños  franceses llamaban "españolito de mierda"
Hijo de unos padres desahuciados de su casa en París y, que él mismo reconoció, que sus padres vivieron  como un hecho atroz.
Un personaje que pasó de la misa diaria al Partido Socialista Francés.
Un personaje al que su hermana auguraba un buen futuro en la política porque es "autoritario y ambicioso".
Un personaje ambicioso al que no le tiembla la voz al afirmar que la solución de los problemas franceses es la desmantelación de los asentamientos y la expulsión de los extranjeros. 
Un personaje que parece dormir bien cuando deporta a Kosovo a una niña de quince años que iba de excusión con sus compañeros de clase.
Un personaje al que se le ha olvidado que fue emigrante, pobre y desahuciado. 
Un personaje al que se le ha olvidado que es SOCIALISTA.
Porque al igual que los caminos, para que la ideología se conserve hay que recorrerla a diario.

domingo, 24 de mayo de 2015

De un lado para otro

Hoy ya no tengo responsabilidades públicas y esto, mas que desventajas, tiene sus ventajas.
Entre otras, la de que a partir de ahora estará claro que mis opiniones no serán interpretadas con fines electorales.
Muchas veces he querido limpiar la porquería que sobre mí y mis compañer@s se ha dicho, las opiniones malintencionadas de los que no me conocen de nada y hablan como si todos los días comieran en mi mismo plato.
Me he contenido incluso en estos últimos días para que no se me acusara de perjudicar a ninguna opción política, sobre todo a la que pertenezco.
Así que hoy quiero empezar enviándole esta carta abierta al que era el candidato de mi partido.

"No se si te referías a mí cuando acusabas a algunos compañeros de andar de un partido a otro, no como tu, que has estado siempre en el mismo sitio. De todas formas, eso es lo que parece que entendieron muchos.
Tal vez creas conocerme pero creeme, no.
Te podría contar que estuve convenciendo gente, familiares, amigos de familiares... para que votarán SI a la "Ley para la reforma política". Sabes, eso fue en diciembre del 76. Recién cumplidos los dieciséis años.
Y me puse a convencerlos con los argumentos de un pequeño grupo de socialistas, del PSOE, con los que me reunía de forma clandestina en una salita que había encima del bar Barriles, en Lucena.
Tiré octavillas, impresas con multicopista, desde un coche cuando el PSOE todavía era ilegal.
Estuve pegando los primeros carteles que pegó el PSOE en Lucena, donde no había casi organización ni militantes y vinieron a echarnos una mano los compañeros de Cabra.
Te podría contar que empecé a buscar gente joven para organizar las Juventudes Socialistas en Lucena.
Podría decirte que un profesor me echó de clase por negarme a quitarme  una pegatina del PSOE. El era del PSP, pero tu quizás no te acuerdes de la rivalidad entre el PSOE de Felipe Gonzalez y el PSP de Tierno Galván.
Te podría contar que yo si he corrido delante de los grises por participar en una huelga ilegal que le montamos los estudiantes a la UCD.
Podría decirte que me afilié al entonces sindicato del PSOE, a la Unión General de Trabajadores, el sindicato que fundó Pablo Iglesias. El original.
Que represento, desde el año 94 a la UGT en mi empresa, defendiendo los intereses de mis compañeros.
Que no me afilié a la agrupación de Cuevas hasta que no vi que me gustaba lo que había.
Como puedes ver, a mi esto del PSOE no me viene de antes de ayer.
Y como puedes ver, no he echado mano de los méritos de nadie. Soy socialista porque lo soy yo. 
Como le dijo Don Quijote a Sancho,"...no hay para qué tener envidia a los que los tienen príncipes y señores;  porque la sangre se hereda, y la virtud se adquiere, y la virtud vale por si sola lo que la sangre no vale" 

Si acaso el comentario lo hiciste por alguno de los que me acompañaron en la pasada legislatura, piensa que tal vez se fueron empujados, que nunca dejaron de ser socialistas, y que ahora querían volver. 
Si acaso no te referías a nosotros, sirva esta carta para aclararle las dudas al que las tuvieran.

Trece rosas

Hace ya casi ochenta años que la carta de una niña, a punto de ser fusilada, dejo una frase que la historia no ha olvidado, " Que mi ...