martes, 17 de diciembre de 2024

Cuestión de ideología

 El día de las elecciones europeas, una persona me decía que no se vota lo mismo en las elecciones locales que en las demás. "A fin de cuentas, el arreglo de una calle no tiene ideología."

Con esa simpleza de argumento me quería dar a entender que un alcalde de derecha no es de derechas y que gobernará y tomará las mismas decisiones que uno de izquierdas. Que siguiendo esa lógica lo mismo da un bar que otro, a fin de cuentas, una cerveza te la sirven igual en cualquier  bar. Sin embargo en esto no estaría de acuerdo alegando que el servicio que da un bar no es lo mismo que el de otro.

Pues lo mismo pasa con los alcaldes. Dependiendo del signo político, te darán un servicio u otro.

Un alcalde de derechas tiene una ideología que mantiene que el peso de lo público debe ser el estrictamente necesario. O sea, fuerzas de seguridad. El resto de los servicios que compitan con lo privado pero, en inferioridad de condiciones. Así se recorta o no se invierte en educación pública mientras se aumentan las partidas a la concertada. Se disminuye la plantilla de personal de servicios y se contrata a empresas para realizarlos. No se aumenta la plantilla del personal sanitario para que el servicio sea más deficiente y nos vayamos al privado.

Cada cual en su ámbito de actuación. El alcalde en el local.

Lucena, como toda Andalucía, necesita mejorar el sistema sanitario y a Lucena vino la delegada de sanidad a decir aquello que colgaba en los bares de "hoy no se fía, mañana". Y a esto el alcalde a su lado impertérrito. Solo cuando le han meneado el sillón ha empezado, con la boca chica, a decir que él peleará por las mejoras. Me recuerda a las urgencias del hospital Costa del Sol, donde estábamos esperando hasta cinco horas a ser atendidos por los médicos, escasos, mientras en los paneles informativos aparecía un mensaje que decía que "estamos modificando el sistema de llamadas para mejorar los tiempos de atención". A mi me da igual que me llamen a voces o con un mensaje en una pantalla. Yo lo quiero es un médico que me atienda.


Ahora en Lucena vamos a cambiar las urgencias de aquí a allá, pero de personal sanitario no hablamos. "Estamos mejorando las escaleras para que pueda ser atendido más rápidamente" Este puede ser el cartel que cuelguen en el centro de salud para que los ciudadanos nos reconfortemos con las mejoras, insustanciales, que se harán en sanidad.

Pero es que "a la fuerza ahorcan". El día de la manifestación allí estaban todos, los que si, los que tal vez y los que no. Pero nadie quería no aparecer en la foto. Queda mal. 

El alcalde, si tanto apoya la reivindicación de su pueblo, podría haber hecho más. Estar en primer línea y no en segunda o tercera. Haber fomentado desde el ayuntamiento la participación de los vecinos, y fundamental, haber colaborado con la organización.

Tuvieron que ser los voluntarios de la asociación los que, pidiéndolo como un favor, solicitaran a las personas sentadas en las terrazas de los bares que se levantaran y movieran sillas y mesas. Ni un municipal para echar un mano.

Los participantes de la tercera o cuarta línea no escucharon nada por los problemas de una megafonía insuficiente. El ayuntamiento para esto se ve que no tenia recursos para apoyar.

El domingo jugó la selección de futbol de España la final de la copa de Europa. Los vecinos estábamos todos invitados a verla en una pantalla gigante y con animación que costeó el ayuntamiento. No sea que los de las filas de atrás no vean bien.

Y eso que los alcaldes no tienen ideología

Ya lo inventaron los romanos, pan y circo. Aquí ni pan


viernes, 26 de abril de 2024

Carta abierta a Pedro Sánchez

 

Estimado compañero, tengo que reconocer que la primera impresión que me dio tu decisión de plantearte la dimisión fue la de pensar que, otra vez, estábamos ante una de tus muy inteligentes maniobras políticas. Que acababas de forzar el cambio de discurso a los perros de presa mediáticos y políticos que tenían por delante días y días de tertulias a tu costa y al de tu familia. Días y días de juicio mediático. Poco les iba a importar ni quien ha puesto la denuncia ni que recorrido tendría. Para ellos, una pieza mordida no se suelta por una cuestión de ética. 

Y si es cuestión de ética  era de esperar que los contrincantes políticos , la derecha y ultra derecha, no fuesen a usar para beneficio propio esa ola de mierda a la que nunca les ha importado subirse. Tienen ya el olfato acostumbrado.
No era de esperar un poquito de empatía por parte ni de políticos ni de tertulianos bien aleccionados como se ha demostrado en el día de hoy.

Lo conseguiste. Hoy el tema eres tu, no tu familia.

Pensé que el órdago era muy grande, demasiado, como para ir de farol y que tal vez estaba todo meditado para provocar una explosión controlada de la legislatura.

Pero creo que me confundí. Ahora, con más tiempo para meditar he podido recordar que has sido el presidente con el que nuestro país más ha cambiado. Se crea empleo con condiciones económicas que hace unos años era impensable. Se protege más que nunca  las personas,  a los trabajadores y a las empresas. Nuestra economía crece más que la alemana. Se está cambiando el modelo productivo de nuestro país. Tenemos más peso internacional. 
Y ante todo esto, que son datos, ¿tu que recibes?

Insultos y pitidos cuando llegas a actos públicos como el desfile de las fuerzas armadas y que las derechas lo alienten y lo justifiquen.
Acusaciones de presidente ilegítimo y felón por quienes debían mostrar más educación que nadie.
Que se te deshumanice llamándote perro, o se te menosprecie llamándote hijo de puta en sede parlamentaría.
Que se te acuse de que todo lo que haces es por mantener un sillón que no te corresponde. Y que te lo digan aquellos que salivan soñando con el día que te vayas para aposentarse ellos. Como si su culo tuviera un derecho divino que no se te concedió a ti.

Que se apalee un muñeco con tu figura por derechistas o se ataque las sedes sin la más mínima condena por los adversarios políticos.

Y encima, y créeme que te  entiendo, tener que soportar por obligación y responsabilidad las caras y las palabras de toda esta caterva  día a día sin tener ni pizca de ganas. No ver la hora de salir de esa obligación y poder refugiarse en la familia y los amigos.

Saber que ese olor fétido acaba llegando a tu casa, que lo tienen que oler tu mujer, tus hijas y todos los que te rodean en la intimidad. Y que mañana otra vez.

Y puede uno aguantar por responsabilidad. Porque  es a ti a quien atacan y eres tu el que decidió esto. Pero ahora, como no han podido contigo ha ido a por tu familia.

Y si, puede que sea el momento de pensar si merece la pena. Y puede que sea el momento de decir que no, que así no merece la pena. Y puede que haya  llegado el momento en que valientemente, aunque ellos dirán que es cobardía, se da el paso al frente y se dice hasta aquí. 


Como español debo pedirte que te quedes. Como socialista, que sigas. Como persona, que aciertes en tu decisión y pienses en tu felicidad y en la tu familia.

Como socialista, desearte la mayor de las suertes y que  tanto si continuas al frente del gobierno como si no, aquí tienes un compañero que te apoya.

Y sobre todo, gracias.

Es de humanos errar

En el ajedrez, prever los movimiento del oponente son básicos para tener la posibilidad de ganar la partida. El alcalde ha descubierto su ju...