sábado, 28 de mayo de 2011

Don Quijote y Sancho




Quiero reproducir dos fragmentos del Quijote que me han animado mucho y espero que les sirva a mis amigos para animarse y superarse.
Sansón Carrasco, con la intención de que Don Quijote volviese a su casa y dejara la locura de la caballería andante, se enfrentó a él y ganó, obligándolo a volver a su casa y permanecer inactivo durante un año. Aquí transcribo dos pasajes.
Decía Don Quijote "¿No soy yo el vencido? ¿No soy yo el derribado?...¿Pues que prometo?
Déjese de eso, señor - dijo Sancho- viva la gallina aunque sea con su pepita; que hoy por ti y mañana por mi; y en estas cosas de encuentros y porrazos no hay que tomarles tiento alguno, pues el que hoy cae puede levantarse mañana si no es que se quiera estar en la cama; quiero decir que se deja desmayar...

Al salir de Barcelona, volvió Don Quijote a mirar el sitio donde había caído, y dijo:
¡Aquí mi Troya!¡Aquí mi desdicha, y no mi cobardía se llevó mis alcanzadas glorias; aquí usó la fortuna conmigo sus vueltas y revueltas; aquí se oscurecieron mis hazañas;aquí, finalmente, cayó mi ventura para jamás levantarse¡
Oyendo lo cual Sancho, dijo:
Tan de valientes corazones es, señor mio, tener sufrimiento en las desgracias como alegría en las prosperidades; y esto lo juzgo por mí mismo, que, si cuando era gobernador estaba alegre, ahora que soy escudero de a pie, no estoy triste;

Ánimo. A levantarse y a no estar triste.

Resultados electorales





Las decisiones del pueblo no son discutibles. El pueblo ha votado lo que ha votado y su decisión es inapelable. Ahora nos toca a los políticos reflexionar sobre los resultados y actuar en consecuencia.
Es de bien nacido ser agradecido, y lo primero que quiero hacer es agradecer a los votantes del PSOE el apoyo que nos han dado. Y lo segundo felicitar a IU por los resultados obtenidos.

Nada debe empañar la alegría que deben de tener por el apoyo que les ha dado el pueblo al igual que la manifestamos nosotros hace cuatro años.

Pero igual de respetable debe ser el dolor de los militantes, simpatizantes y amigos del PSOE por una derrota que no llegan a comprender.

Decía que lo primero que debemos hacer es reflexionar sobre los resultados y no podemos achacarlos a una sola causa. Sabemos que son varias. Unas achacables a nosotros como gobierno. Otras, a las formas de hacer oposición que está demostrado que dan resultado, y otras achacables a nosotros como partido.

No será públicamente donde yo revele mis reflexiones. Para eso los socialistas tenemos nuestra sede y ahí es donde deberemos decidir como actuar en estos próximos cuatro años.

Pero si quiero hacer público que somos conscientes del papel que han jugado en esta perdida de credibilidad del PSOE la actuación de personas a las que se les suponía lealtad al partido. No los culpabilizo de la totalidad de la pérdida, ni mucho menos, pero si que han sido un factor importante y el más doloroso por venir de donde viene.

Los ataques del adversario se entienden, y si se hacen con valor y en defensa de sus ideas se admiran. Los ataques del "compañero" no se entienden, se les califica como traición y siempre es un acto de cobardía.

Vivimos en un pueblo pequeño. Nos conocemos todos, y aparte de las informaciones mal intencionadas, que siempre las hay y que tergiversan la verdad con el fin de hace daño, conocemos lo que de nosotros se dice. Sabemos de los movimientos que contra su partido han estado haciendo militantes del PSOE, y las manifestaciones de alegría cuando sus "compañeros" han sido derrotados. Su categoría moral, cuando se han dirigido rapidamente a felicitar a los vencedores y no han acudido a acompañar a "sus compañeros" a la hora de la derrota.

Que los militantes, simpatizantes y amigos del PSOE se lo reprendan es comprensible, tal vez poco estético si se hace en ciertos sitios, pero no menos ético.





Trece rosas

Hace ya casi ochenta años que la carta de una niña, a punto de ser fusilada, dejo una frase que la historia no ha olvidado, " Que mi ...