domingo, 10 de julio de 2011

Para atras como los cangrejos


Posiblemente durante los cuatros años de gobierno que me ha tocado compartir con mis compañeros del PSOE me habré equivocado muchas veces. No soy, ni pretendo ser, dios. Pero si hay algo de lo que me siento orgulloso y no solo por el trabajo que yo haya podido hacer sino por el trabajo que han hecho muchas buenas personas que han conseguido que un sueño se convierta en una realidad.
No solo era mi sueño, era el sueño de muchos y se va a hacer pedazos si nadie lo remedia, y me da la impresión de que no lo van a remediar. Me refiero al Centro de Interpretación Senda de los Milenios.
Llevamos años sabiendo que Cuevas de San Marcos tiene que cambiar el modelo productivo. La agricultura y la construcción no son capaces de mantener un pueblo y darles a los jóvenes un futuro.
Sabíamos que el pueblo tiene un gran potencial como destino turístico de interior gracias a su paisaje, su río, su naturaleza, su gastronomía, sus tradiciones… y que todo eso había que darlo a conocer.
Comenzamos a trabajar invirtiendo en el embellecimiento del casco urbano, crear un observatorio de aves sobre el río, arreglar el mirador sobre el pantano, crear una escuela taller sobre Turismo Rural, señalizar la flora de la sierra a través del trabajo de los alumnos de la escuela taller, conseguir la autorización de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir para autorizar la navegación de canoas en el río, potenciar y crear nuevos eventos culturales y sociales en el pueblo, y por último dotar al pueblo de un Punto de Información Turístico y un Centro de Interpretación como reclamo para el visitante.
Un gran proyecto con un claro objetivo, crear riqueza y empleo a través de una de las actividades en las que no ha aumentado el paro, de hecho cada año ocupa a más gente. Y éramos conscientes de que un proyecto de esta envergadura no se podía poner en manos de aficionados. Se encargo la puesta en marcha del proyecto a Mari Ángeles Ginés, del pueblo, arqueóloga y asesora de la Consejería de Cultura cumplía todas las condiciones y que consiguió reunir un equipo de profesionales de primer nivel. Sara, como arquitecta y Mari Ángeles redactaron un proyecto para el que se patearon toda la comarca. Pasaron los textos a corrección a Isabel, técnica del Patronato de la Alhambra. Un pequeño proyecto se fue haciendo grande gracias a la ilusión de estas mujeres y a la que nos transmitieron a los que estuvimos cerca de ellas. Ilusionaron a Antonio Porras, que se involucró promoviendo contactos con la Universidad de Málaga y gracias a el se firmó un convenio de colaboración entre el ayuntamiento y la universidad. Hasta los electricistas, fontaneros y albañiles que tenían que terminar el edificio en plazo se ilusionaron tanto que las obras acabaron en tiempo.
Recuerdo a los técnicos de la Diputación que no creían que pudiéramos acabar en los plazos, a los que estábamos obligados, como nos felicitaban el día que se firmó la recepción.
Con todo hecho solo nos quedaba un detalle, teníamos que abrir el Centro de Interpretación y la Oficina de Turismo durante cinco años y ¿de que iba a servir todo lo que se había hecho si no se ponía en marcha y generaba empleo?
Necesitábamos empresarios que se comprometieran con el proyecto y que le sacaran rendimiento a todo lo creado durante estos años, CREAR EMPLEO Y RIQUEZA. Un proyecto que los primeros años no sería rentable. Nadie conoce Cuevas de San Marcos como destino turístico. Y lo conseguimos. Varios empresarios del pueblo y una técnico en turismo aceptaron el reto. Abrirían el Centro de Interpretación y la oficina de información por la mitad de lo que le supondría hacerlo al ayuntamiento y el resto del dinero lo sacarían de las actividades que ellos realizarían.
Mari Carmen, la técnico en turismo rural se encargaría de hacer el trabajo de promoción, búsqueda de clientes e inclusión de la oferta de Cuevas de San Marcos en los circuitos turísticos privados y en los de la Junta de Andalucía.
Ya ha comenzado su trabajo y se han dado algunos pasos positivos. En la oficina se vende productos de artesanos y empresas del pueblo, se han buscado alojamiento a personas y programado visitas. La maquinaria se ha puesto en marcha.
Hoy, lamentablemente me han dicho que es posible que lo dejen. El nuevo ayuntamiento “quiere darle otro enfoque” y no les garantiza la permanencia ni que vayan a cumplir el contrato.
¿Qué nuevo enfoque? ¿Volver al pasado? ¿Volver a los tiempos de edificios cerrados para el disfrute personal? ¿Volver al tiempo de “esto es mio”? ¿Andar para atrás como los cangrejos?
Parece ser que en su afán de no reconocer nada el trabajo de los demás, tienen pocas intenciones de apoyar a los empresarios y por lo tanto hacer que fracase el proyecto.
Espero que no sea así por el bien del pueblo.
Solo hay una persona que puede evitarlo, la actual alcaldesa y a ella le pediré las explicaciones del porque se destruye un proyecto bueno para el pueblo aunque no sea el que mejor responde a los intereses personales de algunas personas.

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